Psicología Humanista, Análisis Transaccional, Counseling, Psicoterapia centrada en el Cliente.

Publicado por en Feb 10, 2011 en Para Leer | 8 comentarios

PSICOLOGÍA HUMANISTA

Se denomina psicología humanista a una corriente dentro de la psicología, que nace como parte de un movimiento cultural más general surgido en Estados Unidos en la década de los sesenta del siglo XX y que involucra planteamientos en ámbitos como la política, las artes y el movimiento social denominado Contracultura.

La psicología humanista es una escuela que pone de relieve la experiencia no verbal y los estados alterados de conciencia como medio de realizar nuestro pleno potencial humano.

Surgió como reacción al conductismo y al psicoanálisis, dos teorías con planteamientos opuestos en muchos sentidos pero que predominaban en ese momento. Pretende la consideración global de la persona y la acentuación en sus aspectos existenciales (la libertad, el conocimiento, la responsabilidad, la historicidad), criticando a una psicología que, hasta entonces, se había inscrito exclusivamente como una ciencia natural, intentando reducir al ser humano a variables cuantificables, o que, en el caso del psicoanálisis, se había centrado en los aspectos negativos y patológicos de las personas.

Por esto, uno de los teóricos humanistas más importantes de la época, Abraham Maslow denominó a este movimiento La Tercera Fuerza para mostrar lo que se proponía con esta corriente: integrar las formas (aparentemente opuestas) en que se expresaba el quehacer psicológico de la época (conductismo y psicoanálisis).

Antecedentes

El pensamiento que influyó en el surgimiento de esta corriente es muy amplio y podría resumirse como el que generaron todos aquellos que se han resistido a reducir la psicología y el estudio de los seres humanos a una mera ciencia natural. Sin embargo, se pueden sistematizar sus influencias en varios grupos principales:

• En cuanto a la crítica al mecanicismo y reduccionismo de la psicología en tanto ciencia natural, y su propuesta de poner énfasis en la intencionalidad del ser humano, como individuo total, se puede citar a Franz Brentano y su concepto de intencionalidad, a Oswald Külpe con su antielementarismo, a Wilhelm Dilthey y a William James con su estudio sobre la conciencia y la introspección.

• En el aporte de figuras disidentes de la ortodoxia freudiana se pueden contar como influencias a Erich Fromm con su foco en la búsqueda existencial de los seres humanos, a Karen Horney, a Erik Erikson con su concepción sociocultural del desarrollo humano, a Fritz Perls y el desarrollo de la Terapia Gestalt, a Carl Gustav Jung con su estudio de la espiritualidad humana y su lucha por autodesarrollarse, a Alfred Adler, a Wilhelm Reich con su reivindicación del cuerpo en la psicoterapia, a Eric Berne con su contribución sobre los juegos psicológicos y el guión psicológico, y a Viktor Frankl, con la creación de la Logoterapia y la búsqueda del sentido de la existencia que ésta propone.

• Las teorías de la personalidad que emergieron en esos momentos y que intentaron mostrar al ser humano más en función de sus motivaciones y necesidades que en función de sus patologías o determinaciones, como las de Gordon Allport y Henry Murray.

• El trabajo de la psicología fenomenológica existencial, de autores como Karl Jaspers, Medard Boss y Ludwig Binswanger en Europa y Rollo May en Estados Unidos.

Planteamientos fundamentales

Dentro de esta corriente los enfoques teóricos y terapéuticos son tan diversos que no es posible plantear un modelo teórico único. Lo que sí se puede extrapolar de estas diversas teorías y enfoques es una serie de principios y énfasis (Kalawski, citado por Bagladi):

1. Énfasis en lo único y personal de la naturaleza humana: el ser humano es considerado único e irrepetible. Tenemos la tarea de desarrollar eso único y especial que somos, así, ámbitos como el juego y la creatividad son considerados fundamentales.

2. Confianza en la naturaleza y búsqueda de lo natural: el ser humano es de naturaleza intrínsecamente buena y con tendencia innata a la autorrealización. La naturaleza, de la que este ser humano forma parte, expresa una sabiduría mayor. Por lo tanto, como seres humanos debemos confiar en la forma en que las cosas ocurren, evitando controlarnos o controlar nuestro entorno.

3. Concepto de conciencia ampliado: la conciencia que tenemos de nosotros mismos y la forma en que nos identificamos con nuestro yo o ego, es uno de los varios estados y niveles de conciencia a los que podemos llegar, pero no es el único.

4. Trascendencia del Ego y direccionamiento hacia la Totalidad que somos: la tendencia en el curso de nuestra autorrealización es ir alcanzando cada vez niveles de conciencia más evolucionados, que se caracterizan por ser cada vez más integradores (de partes de nosotros mismos y de nuestra relación con el resto, y con la totalidad. Véase también Psicología transpersonal).

5. Superación de la escisión mente/cuerpo: la psicología humanista parte desde un reconocimiento del cuerpo como una fuente válida de mensajes acerca de lo que somos, hacemos y sentimos, así como medio de expresión de nuestras intenciones y pensamientos. Funcionamos como un organismo total, en que mente y cuerpo son distinciones hechas sólo para facilitar la comprensión teórica.

6. Reequilibrio entre polaridades y revalorización de lo emocional: la cultura occidental ha tendido a valorar lo racional sobre lo emocional, la acción frente a la contemplación, etc. Esto produce un desequilibrio en nuestro organismo, ya que desconoce aspectos valiosos de nosotros mismos o los subestima, relegándolos al control de otros. El cultivo de lo emocional, lo intuitivo, lo contemplativo, por parte de la psicología humanista, es un intento por restablecer ese equilibrio.

7. Valoración de una comunicación que implique el reconocimiento del otro en cuanto tal: dejar de reconocer a los demás como objetos, o medios para alcanzar nuestros propósitos personales, es uno de los énfasis principales de esta corriente. Esta forma restringida de relacionarse con los demás se transforma en una barrera comunicacional entre los seres humanos, ya que nos concentramos en sólo una parte del otro (la que nos es útil, por ejemplo), y dejamos de verlo como un ser total, impidiendo una comunicación plena.

Críticas

El principal cuestionamiento que se le ha hecho a las aproximaciones psicológicas de esta corriente es su falta de rigor teórico. Esto motivado principalmente por la crítica a los modelos académicos de adquisición del conocimiento, las psicologías humanistas privilegiaron la experiencia directa, el aprendizaje vivencial, en sus centros de formación.

La crítica que la Psicología humanista hizo a la psicología de la época, en cuanto a un centramiento excesivo en la naturaleza racional humana, redundó, a la larga, en el desarrollo escaso de teoría o teorías muy vagamente fundamentadas.

Actualmente existe conciencia de esta crítica por parte de los psicólogos que se consideran humanistas, por lo que muchos han iniciado un proceso de búsqueda de fundamentos teóricos más profundos, principalmente epistemológicos, a su labor.

Véase también

Vertientes teórico-prácticas y temas usualmente ubicados dentro del humanismo:

• Análisis Transaccional, Psicoterapia centrada en el cliente, Psicodrama, Terapia Gestalt, Terapia sistémica, Counseling, Psicosíntesis

Autores que han aportado a la psicología humanista:

• Abraham Maslow, Carl Rogers, Eric Berne, Fritz Perls, James Bugental, Kurt Goldstein, Laura Perls, Rollo May, Viktor Frankl, Roberto Assagioli, Philipp Lersch, Celedonio Castañedo

Corrientes y temas relacionados:

• Budismo, Counseling, Existencialismo, Movimiento del potencial humano, Psicoanálisis, Psicología cognitiva, Psicología conductista, Psicología positiva, Psicoterapia, Teoría organísmica, Psicoterapia existencial

Enlaces externos

• Psicología Humanista en Portalpsicologia.org, Psicología Humanista

http://es.wikipedia.org/wiki/Psicolog%C3%ADa_humanista

GESTALT

El término Gestalt puede referirse a:

• Una escuela teórica y experimental alemana llamada Psicología de la Gestalt.

• Una escuela de psicoterapia estadounidense fundada por el alemán Fritz Perls entre otros, llamada Terapia Gestalt.

• El término alemán “Gestalt”. Esta palabra, como todo sustantivo en lengua alemana, siempre se escribe en mayúscula. Se ha traducido como “forma” o “configuración”, pero no posee un equivalente exacto en español por cuanto suele usarse sin traducirse. En cualquier caso, “Gestalt” tiene significado en la cultura española gracias al trabajo de la Psicología de la Gestalt, por tanto referimos al lector a ese artículo.

La psicología de la Gestalt es una corriente de la psicología moderna, surgida en Alemania a principios del siglo XX, y cuyos exponentes más reconocidos han sido los teóricos Max Wertheimer, Wolfgang Köhler, Kurt Koffka y Kurt Lewin. Es importante distinguirla de la Terapia Gestalt, terapia exponente de la corriente humanista, fundada por adolf Perls, y que surgió en Estados Unidos.

El término Gestalt proviene del alemán y fue introducido por primera vez por Christian von Ehrenfels. No tiene una traducción única, aunque se lo entiende generalmente como “forma”. Sin embargo, también podría traducirse como “figura”, “configuración” e, incluso, “estructura” o “creación”.

La mente configura, a través de ciertas leyes, los elementos que llegan a ella a través de los canales sensoriales (percepción) o de la memoria (pensamiento, inteligencia y resolución de problemas). En nuestra experiencia del medio ambiente, esta configuración tiene un carácter primario por sobre los elementos que la conforman, y la suma de estos últimos por sí solos no podría llevarnos, por tanto, a la comprensión del funcionamiento mental. Este planteamiento se ilustra con el axioma el todo es más que la suma de sus partes, con el cual se ha identificado con mayor frecuencia a esta escuela psicológica.

En la década de 1930 las críticas a las teorías de la Gestalt se generalizaron, destacando la realizada por la llamada Psicología de la Ganzheit, encabezada por Felix Krueger (1874-1948).

Dos universidades fueron las que obtuvieron los primeros resultados experimentales. Por una parte estaba la escuela de Graz y por otra la de Berlín. La escuela de Graz propuso la teoría de la producción, que consideraba la cualidad Gestalt, es decir, la forma o TODO, como el producto de un acto perceptivo. Por otra parte, la escuela de Berlín demostró que la Gestalt viene dada de forma inmediata, no es producto de la percepción, sino que es ésta la que es producto de la Gestalt. Esta teoría fue demostrada con el “movimiento aparente”, con la presentación de dos fenómenos en distintos tiempos (tal como hacen los dibujos animados) que creaba movimiento.

Los psicólogos iniciadores de esta corriente, Max Wertheimer (1880-1943), Wolfgang Köhler y Kurt Koffka (1887-1941), desarrollaron el programa de investigación de la Gestalt a principios de la década de 1910, trabajando sobre el “movimiento aparente” y dando lugar a la teoría del ” fenómeno Phi”.

Uno de los principios fundamentales de la corriente Gestalt es la llamada ley de la Prägnanz (Pregnancia), que afirma la tendencia de la experiencia perceptiva a adoptar las formas más simples posibles. Otras leyes enunciadas serían:

• Principio de la Semejanza – Nuestra mente agrupa los elementos similares en una entidad. La semejanza depende de la forma, el tamaño, el color y otros aspectos visuales de los elementos.

• Principio de la Proximidad – El agrupamiento parcial o secuencial de elementos por nuestra mente basado en la distancia.

• Principio de Simetría – Las imágenes simétricas son percibidas como iguales, como un solo elemento, en la distancia.

• Principio de Continuidad – Los detalles que mantienen un patrón o dirección tienden a agruparse juntos, como parte de un modelo. Es decir, percibir elementos continuos aunque estén interrumpidos entre sí.

• Principio de dirección común – Implica que los elementos que parecen construir un patrón o un flujo en la misma dirección se perciben como una figura.

• Principio de simplicidad – Asienta que el individuo organiza sus campos perceptuales con rasgos simples y regulares y tiende a formas buenas.

• Principio de la relación entre figura y fondo – Afirma que cualquier campo perceptual puede dividirse en figura contra un fondo. La figura se distingue del fondo por características como: tamaño, forma, color, posición, etc.

Mach definió las propiedades de los formas especiales y auditivas como totalidades principales perceptuales, estas formas poseen cualidades que las distinguen de sus elementos; las sensaciones se organizan en la conciencia y crean cualidades formales que pueden ser novedosas.

• 1. Pensamiento holístico: todo es siempre más que la suma de sus partes.

• 2. Fundamentos fenomenológicos: los fenómenos son el tema de psicología. El análisis psicológico debe proceder de los fenómenos a su esencia.

• 3. Metodología: la psicología de la Gestalt realiza experimentos parecidos a los sucesos de la vida (realidad) empleando poco sujetos.

• 4. Isomorfosis: los procesos psicológicos se relacionan de modo directo con procesos biológicos, en especial cerebrales.

Estas percepciones, afirmaba Rubin, surgen como un todo y en forma gradual. Tales figuras demuestran que nuestras percepciones son activadas, vívidas y organizadas; no somos simples receptores pasivos de estímulo sensoriales.

Los psicólogos de la Gestalt consideraban que los principios de la organización perceptual no sólo explican nuestras percepciones visuales , sino también nuestras percepciones auditivas y táctiles y procesos mentales superiores como la memoria.

Antecedentes filosóficos y psicológicos

La psicología de la Gestalt se inscribe en la tradición filosófica alemana del siglo XIX. Dentro de esa tradición, se cuentan como influencias principales a:

• Immanuel Kant: La filosofía kantiana se refleja principalmente en el papel trascendental que Kant asigna a la imaginación como condición subjetiva y ‘a priori’ de la percepción, pues el fenómeno es ya una síntesis, una construcción mental, cuya materia procede de los estímulos (sensibilia), pero cuya forma impone el hacer (tun) desde la imaginación, espacio y tiempo, pues, no sólo lo que hay, sino también según somos, según el yo imaginante y pensante. Todo pensar supone al sujeto que piensa (Descartes) y, por consiguiente, la representación no es un simple reflejo. La noción de que la imaginación hace posible el conocimiento sensible, o su trascendental actividad en nuestra “visión” del mundo, fueron ya anticipadas por el asociacionismo de Hume, y mucho antes que por el escocés, por el español Juan Huarte de San Juan en su Examen de ingenios (1575).

• Edmund Husserl: La fenomenología es reconocida como la raíz teórica fundamental de esta escuela psicológica, debido a su comprensión de la experiencia consciente como una experiencia fenoménica. Tanto en los conceptos fundamentales de la Teoría de la Gestalt, como en sus métodos experimentales, existe la necesidad de comprender la experiencia consciente como vía fundamental para la descripción de los procesos mentales.

Enlaces externos

• El primer centro de estudio de primates del mundo, en ruinas, artículo sobre el centro fundado en 1913 en Tenerife por Wolfgang Köhler.

• Gestalt – CGSI – Centro Gestáltico San Isidro – Escuela de Formación en la Gestalt – Entrenamiento en Terapia Gestáltica

• Diálogos Gestálticos, Sobre la terapia gestáltica y otras cuestiones…

• Centro Gestáltico de Buenos Aires

TERAPIA GESTALT

La terapia Gestalt es una terapia perteneciente a la psicología humanista (o Tercera Fuerza), la cual se caracteriza por no estar hecha exclusivamente para tratar enfermos, sino también para desarrollar el potencial humano.

Nació en la década de 1940 con la publicación del libro Ego, Hunger and Aggression: A Revision of Freud’s Theory and Method (Durban, 1942) escrito por Fritz Perls y Laura Perls. Aunque más conocido con el subtitulo The Beginning of Gestalt Therapy, éste sólo fue añadido para una nueva edición en 1966.

La publicación, en 1951, de Gestalt Therapy: Excitement and Growth in the Human Personality, (conocido también como PHG, por las iniciales de sus autores), y escrito por Paul Goodman y el catedrático de psicología de la Universidad de Chicago, Ralph Hefferline, a partir de un manuscrito de Fritz Perls, establece las bases fundamentales de la terapia Gestalt.

Historia

En 1952, al año de publicarse el PHG, Fritz Perls junto a su esposa Laura Perls abren el primer “Gestalt Institute” en Nueva York. Entre otros colaboradores, se destacan el “teórico” Isadore From, Paul Goodman, Elliot Shapiro, Paul Weiss y Richard Kitzler.

Hacia finales de la década de los cincuenta y comienzos de los años sesenta, con la moda del crecimiento personal que se concentra en California, Fritz Perls se ve cada vez más atraído por el concepto de la terapia Gestalt como una forma de vida más que un modelo de terapia y comienza a dar cursos de formación en esa dirección en la Costa Oeste. Se abre así una brecha entre la Terapia Gestalt de la Costa Este, representada por el New York Institute, bajo la dirección de Laura Perls (con otra corriente afín en Cleveland), y la Terapia Gestalt de la Costa Oeste, liderada por Fritz Perls.

Durante los setenta y ochenta, los centros de entrenamiento en psicoterapia Gestalt se esparcieron globalmente, aunque en su mayoría no estaban alineados con centros académicos formales. Mientras la revolución cognitiva eclipsó la terapia Gestalt en la psicología, muchos pensaron que ella era anacrónica. En manos de sus practicantes, esta terapia se convirtió en una disciplina aplicada en los campos de la psicoterapia, desarrollo organizacional, acción social y eventualmente coaching. Hasta el cambio de siglo, los terapeutas Gestalt desdeñaron el empirismo de corte positivista, subrayando lo que ellas/ellos percibieron como un asunto para la investigación más formal, así pues, en gran medida ignoraron la necesidad de utilizar la investigación para desarrollar la terapia Gestalt más allá y darle mayor soporte a la práctica, algo que ha comenzado a cambiar.

Fundamentos de la terapia Gestalt

La terapia Gestalt se enfoca más en los procesos que en los contenidos. Pone énfasis sobre lo que está sucediendo, se está pensado y sintiendo en el momento, por encima de lo que fue, pudo haber sido, podría ser o debería estar sucediendo.

Utiliza el método del darse cuenta (“awareness”) predominando el percibir, sentir y actuar. El cliente aprende a hacerse más consciente de lo que hace. De este modo, va desarrollando su habilidad para aceptarse y para experimentar el “aquí y ahora” sin tanta interferencia de las respuestas fijadas del pasado.

Se prefiere usar el término cliente que paciente, ya que un paciente es alguien enfermo que va a que otro le cure, mientras que cliente es un término más neutro, el cual sólo indica que es alguien que acude a la consulta del terapeuta. En esta terapia, el cliente es quien tiene que “autocurarse”, el terapeuta sólo le guía y le ayuda para que lo consiga, haciendo más bien una función de observador externo y no tanto de “el que cura”.

El objetivo de la terapia Gestalt, además de ayudar al cliente a sobreponerse a síntomas, es permitirle llegar a ser más completa y creativamente vivo y liberarse de los bloqueos y asuntos inconclusos que disminuyen la satisfacción óptima, autorrealización y crecimiento. Por tanto, se ubica en la categoría de las terapias humanistas.

Conceptos principales

Se basa en:

• El aquí y ahora: vivir y sentir el presente. Vivir y sentir la realidad.

• El darse cuenta (“awareness”, en inglés): es el paciente quien ha de darse cuenta de lo que le pasa. Sólo se necesita ser consciente para cambiar (si se quiere) una conducta.

• Aceptar lo que uno es: no buscar ídolos, no aceptar los “deberías”, ser responsable de los propios actos.

• Enfatizar en el cómo o en el para qué más que en el porqué: ¿Cómo me siento?, ¿Cómo me siento en esta situación?, ¿Cómo me siento ahora?, ¿Para qué estoy haciendo esto?, ¿Para qué me sirve sentirme de este modo?

También es importante el uso de la primera persona, puesto que una de las fortalezas de la terapia Gestalt es, como se ha mencionado, el asumir la responsabilidad de nuestros propios pensamientos, sentimientos y acciones: el cliente no tiene que ocultarse usando un sujeto colectivo. Por ejemplo, al decir “los jóvenes bebemos mucho” en vez de “yo bebo mucho” se hace uso del plural, y por lo tanto se desvía la responsabilidad personal.

El terapeuta gestalt tiene la función de guiar al cliente para que se haga consciente de su situación (el darse cuenta). Hay una interacción de yo, tú, nosotros; se rompe la dicotomía médico-paciente. El cliente se expresa tanto verbalmente como con gestos y movimientos.

El término la silla caliente (“hot chair” en inglés) ha sido comúnmente asociado con la práctica de la terapia Gestalt, consiste básicamente en crear mentalmente un personaje con el cual se quiere confrontar algún problema, entonces asumir su rol en su lugar y después contestar en el lugar del cliente con el rol que le pertenece a él mismo.

Otras terapias afines

• Masaje gestáltico creado en el Instituto Esalen.

• IBP Integrative Body Psychotherapy creada por Jack Lee Rosenberg.

Véase también

• Psicología humanista

• Psicología de la Gestalt

• Psicoterapia

Referencias

• Sinay, Sergio; Blasberg, Pablo (1995). Gestalt para principiantes. Buenos Aires: Era Naciente SRL. 987-9065-14-X.

Enlaces externos

• Asociación Española de Terapia Gestalt

• Gestalt Institute of Cleveland, USA

• The New York Institute for Gestalt Therapy, USA, fundado por Fritz y Laura Perls, 1952

• Portal de Gestalt en Español de la Universidad Gestalt de América (México)

• Explicación de la Gestalt con metodología

• Gestaltnet.net Sitio web comunitario para terapeutas gestalt y personas interesadas, con artículos, foros, noticias, etc.

• Diálogos Gestálticos, Sobre la terapia gestáltica y otras cuestiones…

• Escuela de Gestalt Izkali, del Instituto Izkali de San Sebastian (Guipuzcoa)

http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_Gestalt

http://es.wikipedia.org/wiki/Psicolog%C3%ADa_de_la_Gestalt

http://es.wikipedia.org/wiki/Gestalt

ANÁLISIS TRANSACCIONAL

El análisis transaccional es un sistema de psicoterapia individual y social que se engloba dentro de la psicología humanista propuesto por el psiquiatra Eric Berne en los años 1960 en Estados Unidos, quien lo divulgó con su libro Juegos en que participamos.

El análisis transaccional propone una metodología y unos conceptos básicos expresados en un lenguaje sin los tecnicismos abstractos que predominan en otras teorías psicológicas. Pretende ser un modelo profundo, con técnicas para facilitar la reestructuración y el cambio personal. Su fácil integración con otras disciplinas de las ciencias humanas y sociales, le ha dado una gran difusión mundial dentro del entorno humanista, laboral y de la auto-ayuda. Sin embargo, su debilidad epistémica y sus constantes analogías del pscioanálisis freudiano le impiden ser tomada como una teoría seria por la comunidad científica y asistencial.

A nivel funcional, busca facilitar el análisis de las formas en que las personas interactúan entre sí, mediante transacciones psicológicas, con sus estados del yo Padre, Adulto y Niño, aprendiendo a utilizar el primero para dar cuidados, el segundo para individuarnos y el tercero para buscar y recibir cuidados, tanto en nuestra interacción con los demás, como también en nosotros mismos, creciendo en el logro de una personalidad integradora.

A nivel profundo, busca facilitar el abandono del guión psicológico que decidimos en la infancia bajo la influencia de las figuras parentales y de autoridad, pero que fue necesario para sobrevivir y que podemos aún estar siguiendo de forma inconsciente. Al dejar el guión, dejamos también de jugar los juegos psicológicos que lo refuerzan, pudiendo entonces usar integradoramente nuestra capacidad de pensar, sentir y actuar, al servicio de un vivir saludable.

Además de psicoterapia, el Análisis Transaccional es aplicable en crecimiento personal, educación, enfermería, trabajo social, desarrollo organizacional y en otras actividades en las cuales las personas interactúan entre sí.

Historia

El análisis transaccional es una teoría de la personalidad neofreudiana que retoma por los conceptos de ello, yo y superyo, pero transformándolas de entidades psíquicas a instancias transaccionales, un enfoque que se centra en las interacciones de las personas más que en las dinámicas internas, que Berne denomina Análisis estructural. Una cantidad de libros popularizó el Analisis transaccional entre el público general pero hicieron poco para ganar aceptación en la comunidad psicoanalitica.

El Análisis Transaccional es considerado por sus seguidores como un modelo más entendible y amigable que el modelo de psicoanalítico.

Historia general

El Análisis transaccional no es solo considerado post Freudiniano sino, de acuerdo con los deseos de su fundador, conscientemente extra Freudiniano. Esto es, aunque tiene sus raíces en el psicoanalisis, debido a que Berne fue un psiquiatra entrenado en psicoanálisis, fue diseñado como una rama discrepante del psicoanálisis pues tiene su énfasis en el análisis de las transacciones, en lugar del análisis de la psique.

Con su foco en las transacciones, el Análisis Transaccional movió la atención de la dinámica psicológica interna a la contenida en las interacciones de las personas. En vez de creer que el incrementar la conciencia y percepción individual del contenido de las ideas inconscientes como camino terapéutico, el Análisis Transaccional se concentraba en las interacciones de unas personas con otras y el cambio de estas interacciones para la resolución de problemas emocionales.

En adición, Berne creía en el compormiso de “curar” a sus pacientes en lugar de solamente entenderlos. Para este fin, el introdujo uno de los aspectos más importantes del Análisis Transaccional: el contrato, un acuerdo entre el terapeuta y el cliente para buscar el cambio específico que el cliente deseara.

Filosofía y principios del Análisis Transaccional

“Todos nacemos bien. Eric Berne decía: todos nacemos príncipes y princesas. Todos tenemos un cierto potencial humano que podemos desarrollar. Yo soy responsable de mi vida y decido, para bien o para mal, lo que es bueno para mi y lo que hago con ella. Todo el mundo (con sólo algunas excepciones, como los graves daños cerebrales) tiene la capacidad de pensar.

La gente decide su historia y su destino, y estas decisiones se pueden cambiar. En resumen, todos podemos cambiar en pos de la autonomía y tenemos los recursos necesarios para hacerlo.

El objetivo del cambio en el marco del Análisis Transaccional es avanzar hacia la autonomía (la libertad del guión de la infancia) la espontaneidad, la intimidad, la resolución de problemas en lugar de evasión o pasividad, la curación como un ideal, no limitarse a hacer el progreso, el aprendizaje de nuevas opciones.

Ideas claves del Análisis Transaccional

Algunos modelos y conceptos fundamentales:

Estados del Yo

En un momento dado, una persona experimenta y manifiesta su personalidad a través de una mezcla de conductas, pensamientos y sentimientos. Por lo general, de acuerdo con AT, hay tres estados de ego que las personas utilizan sistemáticamente:

• Padre (Exteropsiquis), un estado en que se comportan las personas, sienten y piensan en respuesta a una imitación inconsciente de cómo sus padres (u otras figuras parentales) actúan, o cómo se interpretan las acciones de sus padres. Por ejemplo, una persona puede gritar a alguien fuera de la frustración, porque han aprendido de una figura influyente en la infancia la lección de que esto parecía ser una forma de relación eficaz.

• Adulto (Neopsiquis) un estado del yo que se parece más a un equipo de procesamiento de información y de hacer predicciones, ausentes de las emociones principales que podrían afectar su funcionamiento. Mientras una persona está en el estado del yo Adulto, él / ella se dirige hacia una evaluación objetiva de la realidad.

• Niño (Arqueopsiquis): un estado en que se comportan las personas, sienten y piensan de manera similar a como lo hicieron en la infancia. Por ejemplo, una persona que reciba una evaluación desfavorable en el trabajo puede responder mirando al suelo y llorar o poner mala cara, como solían hacerlo cuando era regañado cuando de niño. Por el contrario, una persona que reciba una buena evaluación puede responder con una amplia sonrisa y un gesto alegre de agradecimiento. El Niño es la fuente de las emociones, la creación, la recreación, la espontaneidad y la intimidad.

Berne establece que existen cuatro tipos de diagnóstico de los estados del yo:

• diagnóstico del comportamiento

• diagnóstico social

• el diagnóstico histórico

• el diagnóstico fenomenológico de los estados del yo

Para realizar un diagnóstico completo se necesita completar los cuatro tipos. Se ha demostrado posteriormente que en realidad hay una quinta forma de diagnóstico. Se le conoce como el diagnóstico del contexto de los estados del yo. Por ejemplo, si un hombre dice: “El 5 de julio de 2007, la alineación de los planetas creará un campo gravitatorio tan fuerte que crearan las mayores corrientes y desastres del siglo”, ¿en qué estado del yo sería diagnosticado?

Si ese hombre tiene un aspecto desaliñado, no se había afeitado durante 2 días y estaba sentado en un banco del parque bebiendo de una botella en una bolsa de papel marrón ¿en qué estado del yo se diagnostica?. Probablemente algún tipo de estado de regresión del ego Niño. Si ese hombre estaba en un observatorio con un abrigo blanco y con una pizarra ¿en qué estado del yo se diagnostica?. Probablemente estado del yo Adulto. Los diferentes contextos de la misma declaración tienden a dar un diagnóstico distinto. El contexto en el que se hizo la declaración es fundamental para el diagnóstico de los estados del yo.

Los Ego-estados no se corresponden directamente con el yo, el superyó y el ello de Sigmund Freud, aunque hay paralelismos evidentes.

El estado del yo particular que una determinada persona está comunicando es determinable por observación externa y la experiencia.

No hay un “universal” ego-estado, cada estado es individual y se manifiesta visiblemente en cada persona. Por ejemplo, cada estado del yo del niño es único en la experiencias de la niñez, la mentalidad, el intelecto y familiar de cada individuo, no es un estado infantil generalizado.

Los estados del yo pueden llegar a contaminarse. El Padre o el Niño pueden interferir con el Adulto y distorsionar la percepción objetiva de la realidad, de las situaciones o de los problemas. Entonces la persona basará su comportamiento en sentimientos y en pensamientos arcaicos tomados de la reacción del Padre o del Niño a la situación más que en sentimientos y pensamientos autónomos y relacionados con la percepción objetiva de la situación.

En las contaminaciones la persona cree estar funcionando con su Adulto pero el poder ejecutivo no lo tiene el Adulto sino el Padre o el Niño.

Situaciones en las que pensamos que estamos usando el Adulto pero tenemos prejuicios, será el Padre Interno el que este actuando sin conciencia Adulta de ello. Por ejemplo, si mi padre pensaba que los gitanos son de poco fiar, mi Padre Interno dirá lo mismo. Mi Adulto entonces estará contaminado si toma como un hecho lo que mi padre pensaba sin investigarlo realmente.

El Adulto también puede estar contaminado por el Niño. Por ejemplo si tengo la creencia ilusoria de que la gente está en contra mía cuando en realidad no lo está, puede ser que el Niño asustado interno esté contaminando mi pensamiento de Adulto.

Otro problema interno común es la exclusión. Ocurre cuando nos permitimos que uno de los estados del yo actúe o se exprese de forma rígida demasiado tiempo. Entonces estamos actuando “constantemente como Padre” o “constantemente como Adulto” o “constantemente como Niño” a costa de no actuar como un ser humano pleno.

Berne sospecha que los padres, adultos, y los estados del yo del niño podría estar vinculada a áreas específicas del cerebro humano, una idea que no ha sido probada.

El modelo de tres ego Estado ha sido cuestionada por un grupo de transaccionalistas en Australia, que han diseñado un “modelo de dos ego-estado”.

Dos Estados del Ego

“El modelo de dos ego-estado dice que hay un yo Infantil del estado y un estado del yo Padre-, introduce el ego del adulto en el estado del ego del Padre y del Estado. […] ¿Cómo aprendemos a hablar, sumar y aprender a pensar? Lo copiamos de nuestros profesores. Al igual que nuestra moral y los valores se copian de nuestros padres. Transacciones y caricias.

Las transacciones son el flujo de la comunicación. Este flujo de comunicación se produce simultáneamente en ambos niveles explícitos (verbal y no verbal) y psicológico.

Ejemplo: la dulce voz de cuidado con la intención sarcástica.

Para interpretar la comunicación real requiere tanto de la verbal como la lectura no verbal.

Las caricias son el reconocimiento, la atención o la capacidad de respuesta que una persona le da otra.

Las caricias pueden ser positivas o negativas.

Una idea clave es que la gente tiene hambre de reconocimiento, y que si carecen de caricias positivas, buscará cualquier tipo que puedan, aunque sea un reconocimiento de carácter negativo.

La gente a menudo crea presión en otros para comunicarse de una manera que coincida con su estilo, de modo que un jefe que habla con su personal desde una posición de control a menudo generan respuestas infantiles, anonadamiento u otro tipo de respuestas dependientes o contradependientes. Aquellos empleados que se resisten a aceptar ese estilo pueden ser etiquetados como “problemáticos”.

Las transacciones pueden ser experimentadas como positivas o negativas. Sin embargo, una transacción negativa es preferible a ninguna transacción en absoluto.

La naturaleza de las transacciones es importante para entender la comunicación.

Berne diferencia su Padre, Adulto y Niño como las partes del yo de las personas y lo diferencia mediante mayúsculas de los padres, adulos y los niños reales. Por ejemplo, en el lugar de trabajo, un supervisor adulto puede asumir el papel de padre, y regañar a un empleado adulto como si fuera un niño. O un niño, con su estado del ego padre, puede regañar a su padre real, como si su padre fuera un niño.

Así, si las figuras parentales han sido más protectores (dan permisos, seguridad, cuidados) o más críticas, los comportamientos infantiles serán sea más natural (libres) o más adaptadas a los demás. Esto generará “los patrones de los individuos de la conducta, sentimientos y formas de pensar, que pueden ser funcionales (beneficiosos o positivos) o disfuncionales / contraproducentes (negativo).

Tipos de transacciones

Todo lo que ocurre entre las personas implica una transacción entre sus estados del yo. Cuando una persona envía un mensaje a otra, espera una respuesta determinada.

Transacción simple complementaria

Es complementaria aquella transacción cuya respuesta es recibida por el mismo estado del Yo que emitió el estímulo y, a su vez, proviene del estado del Yo que lo recibió. Es decir, gráficamente la flecha o vector parte desde un estado del Yo de la persona que inicia la comunicación, hasta otro de quien la recibe; la respuesta de este va desde el mismo estado que recibió y hasta el mismo del que emitió.

Son las transacciones más sencillas en donde la relación es paralela. Mientras la comunicación se mantiene a este nivel puede proseguir indefinidamente. Berne califica como transacción complementaria aquella que es “apropiada, cabe esperar y sigue el orden natural de las relaciones humanas saludables”.

Transacción simple cruzada

Descripción1

Son aquellas transacciones en las que la respuesta o no vuelve del mismo estado del Yo del receptor o no es recibida por el mismo estado que emitió el estímulo. Hay, por tanto, cruces o se forman ángulos en los vectores.

Ocurre cuando la respuesta al Estímulo es inesperada; se activa entonces un estado inapropiado del Yo, se cruzan la líneas de transacción entre las personas y estas optan por retirarse, alejarse o cambiar de conversación.

Transacción ulterior

Son las más complejas, en ellas intervienen simultáneamente más de un estado del Yo. Se envía un mensaje ulterior disimulado en una transacción socialmente aceptable. Tal es, por ejemplo, el cliché de “sube a tomar una copa” que mientras el Adulto dice una cosa, el Niño envía una insinuación.

Implican mensajes dobles: uno de ellos social (evidente, aparente, aceptable) y otro psicológico (oculto, sutil, menos perceptible, a veces deshonesto) generalmente transmitido en forma no verbal.

Referencias

• Berne, E. (1964). Games people play: The psychology of human relationship. New York: Grove Press. (Juegos en que participamos: Sicología de las relaciones humanas. México: Editorial Diana, 1974).

• Oller Vallejo, J. (2001, 2ª edición renovada). Vivir es autorrealizarse: Reflexiones y creaciones en Análisis Transaccional. Barcelona: Editorial Kairós.

• Opi, Juan Manuel (2004). Las claves del comportamiento humano: conocerse y conocer a los demás. Barcelona: Amat Editorial

• Opi Juan Manuel / Mª Isabel Beltrán. “La Dieta del P.A.N.” Edit. Amat web:www.doctorabeltran.com / www.opitraining.com

• Stewart, I. y Joines, V. (2007). AT HOY. Una nueva introducción al Análisis Transaccional. Madrid. Editorial CCS.

• Manual de Análisis Transaccional. Dr. Roberto Kertesk/Ing. Guillermo Induni Editorial conantal (de acuerdo a los programas oficiales de ALAT (Asociación Latinoamericana de Análisis Transaccional)

• WPATA Bulletin 1 (Nov 1988), pages 45-55. © 1988 Western Pacific Association of Transactional Analysts, PO Box 448, South Perth WA 6151, Australia.

• Análisis Transaccional II: EDUCACION, AUTONOMIA Y CONVIVENCIA de Francisco Massó Cantarero. Edición:1ª. Año de edición:2008. Plaza edición: MADRID

Enlaces externos

• Asociación Latinoamericana de Análisis Transaccional (ALAT)

• Asociación de Análisis Transaccional (ATA)

• Sitio web de Análisis Transaccional

• Recopilación videos, libros y artículos de Análisis Transaccional

http://es.wikipedia.org/wiki/An%C3%A1lisis_transaccional

COUNSELING

El término counseling es un anglicismo que comprende diversas áreas de trabajo y requiere de una formación profesional superior que apunta a la prevención y atención de problemas de la vida cotidiana o conflictos relacionados con crisis vitales tales como sexualidad, adolescencia, relaciones de pareja, adicciones y otros con un importante uso de recursos provenientes de la psicología.

Definición de la profesión

El counseling es una profesión de ayuda que prepara a un profesional, denominado counselor, con el objetivo de asistir desde su saber psicológico a personas que atraviesan conflictos, algún tipo de crisis, o que están en la búsqueda de mayor bienestar. Literalmente traducido del inglés, el término en español más cercano sería consejero. Sin embargo esta traducción es sumamente equívoca dado que lo que normalmente se entiende por un consejero en español, en inglés sería mucho mejor descripto por el termino advisor. Por lo tanto resulta más adecuado traducir counselor en inglés como consultor en español. En particular, en Argentina el título oficial profesional se denomina consultor psicológico. Otros términos que pueden aplicarse al consultor psicológico son: terapeuta, orientador o facilitador.

Entre las áreas de trabajo se encuentran:

• Pareja y familia.

• Adicciones.

• Educacional.

• Laboral.

• Pastoral.

Ya que el término surge de un contexto psicológico, es importante entender que un consejero ofrece orientación vital a personas en cualquier etapa de vida sin necesariamente referirse a patologías mentales cuyo tratamiento está en el dominio de psiquiatras y psicólogos. El counselor es un profesional formado para brindar ayuda psicológica y despliegue de las potencialidades de las personas normales. El concepto de personalidad normal es el opuesto al de enfermedad mental o psicopatología.

La integración en su formación de disciplinas tales como la filosofía, la psicología, la educación y el psicodrama, entre otras, hacen del counseling una profesión única que permite a los profesionales usar un abordaje multidimensional que atiende holísticamente las necesidades de los consultantes. Este proceso tiene como encuadre un marco actitudinal dialogal, relacional, empático, incondicional y auténtico que se brinda a los individuos, parejas, familias, grupos u organizaciones.

El counseling no es una rama de la psicología, de la filosofía ni de la medicina, sino una profesión de la salud con plena autonomía y caracterizada por su propio cuerpo de conocimientos, experiencia y práctica profesional.

Sin embargo, la psicología cuenta con un complejo modelo de counseling que enmarca cómo ofrecer consejo de manera no-directiva, desde la psicoterapia centrada en el cliente, de Carl Rogers.

Aunque el counselor es un profesional independiente, no es extraño encontrar profesionales que provengan de otras profesiones como ser psicólogos, médicos, educadores, abogados, etc, que desean prepararse para ejercer la consultoría psicológica.

Esta profesión se originó como tal en las primeras décadas del siglo veinte y fue impulsada de manera fundamental por el psicólogo humanista Carl Rogers. Los aportes del existencialismo son también importantísimos como base filosófica del counseling.

Diferencias fundamentales entre el Counseling y la Psicología Clínica

El counselor como profesional de la salud entiende que ciertas dificultades psicológicas de las personas incluyendo los conflictos interpersonales que se atraviesan necesariamente durante la existencia forman parte del proceso normal de la vida y no constituyen patología.

Es en este sentido que el counseling se diferencia de la psicología clínica y de su modelo de relación entre un psicólogo clínico y su paciente inspirado en el modelo de la relación de un médico con el enfermo que trata, y en el cual una persona acude en la búsqueda de un proceso curativo que finaliza eventualmente cuando el profesional le da el alta.

En sus tratamientos un counselor no persigue un propósito curativo ni se refiere a sus consultantes como pacientes. Normalmente se acerca a ellos desde una posición de simetría evitando ubicarse en un lugar de supuesto saber al que consultante se somete pasivamente para solucionar sus problemas.

Dado que al aceptar a un consultante un counselor entiende que está trabajando con una persona sana y con plena disponibilidad su potencial psicológico, su tarea de ayuda se centrará fundamentalmente en que la persona pueda encontrar la forma de utilizar este potencial para resolver sus problemas. Es en estos términos que el counselor puede actuar como importante factor en la prevención de la psicopatología y promoción de la salud mental.

Es fundamental para el counselor el establecimiento de una relación de ayuda con su consultante. En su carácter de consultor psicológico, un counselor generalmente utiliza en sus tratamientos algún tipo de técnica terapeútica psicológica, o una combinación de éstas. Los abordajes terapéuticos pueden darse desde la Terapia Centrada en la Persona de Rogers, la gestalt, el conductismo, lo psicoanalítico o lo sistémico, entre otros.

Counseling en Argentina

• 1990: se funda el Instituto Holos Capital [1], el primero en dictar la carrera de Consultoría Psicológica en Argentina.

• 1992: En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la Dirección General de Educación de Gestión Privada establece los objetivos e incumbencias de la carrera oficial de consultor psicológico (counselor) en la resolución 212/98.

• 2001: Por resolución 310/01 de la Secretaría de Educación se introduce oficialmente la carrera de counseling sistémico.

La carrera oficial de consultor psicológico en Argentina está enmarcada dentro del sistema de educación terciaria. Su duración es de tres años y se dicta en el ámbito de la educación privada, no habiendo a la fecha instituciones estatales que ofrezcan esta formación. Para los egresados de este ciclo de tres años existe la opción de realizar un cuarto año de especialización en diversas áreas.

Véase también

• Psicología humanista, Psicoterapia centrada en el cliente, Relación de Ayuda

Enlaces externos

• Asociación Argentina de Counselors, Holos Capital

http://es.wikipedia.org/wiki/Counseling

PSICOTERAPIA CENTRADA EN EL CLIENTE

La Psicoterapia centrada en el cliente es el nombre de una psicoterapia enmarcada en la Psicología humanista. “Cliente” pretende enfatizar un matiz semántico distinto a “paciente”, ya que un cliente permanece con la responsabilidad y libertad sobre el proceso terapéutico como un agente activo, en contraposición de “paciente”, como indica éste término en su sentido literal (“ser paciente con el problema”).

Con frecuencia se habla de “enfoque centrado en el cliente”. Enfoque es un término más general con más matices filosóficos, que permiten enmarcar con éste una consecuente psicoterapia y comprensión sobre los intercambios interpersonales acaecidos durante el proceso psicoterapéutico.

Psicoterapia centrada en el cliente es también el nombre de un libro escrito por el psicólogo norteamericano Carl Rogers, considerado fundamental dentro de la escuela humanista de psicoterapia.

Fundamentos

La psicoterapia centrada en el cliente es una teoría psicológica aplicada en el trabajo terapéutico con personas en busca de ayuda psicológica. Ha sido creada por el psicólogo norteamericano y profesor de psicología Carl Rogers (1902 – 1987). Como se decía, implica un “enfoque” que enmarca el proceso psicoterapéutico, más allá de ser una mera “técnica”. Por ejemplo, según aseguraba el propio autor en el citado libro, el proceso psicoterapéutico fallaría si fuera aplicado como una técnica, ya toda acción terapéutica surge de unas determinadas actitudes reales por parte del psicoterapeuta (de ahí denominarlo “enfoque”).

Como técnica psicoterapéutica es uno de los métodos más investigados a nivel científico desde entonces y ha dado sus pruebas de eficacia. Las investigaciones científicas y universitarias en muchas partes del mundo permitieron también el desarrollo sistemático de esta orientación psicoterapéutica.

La psicoterapia centrada en el cliente suele ser la base de la formación profesional de los counselors. También forma parte de la formación curricular básica de los psicólogos, ya que es una forma de psicoterapia, permite establecer una relación psicoterapéutica y enmarca conceptos fundamentales como el sí-mismo.

Cliente en oposición a paciente

Para muchos el uso del término cliente puede resultar chocante y contrario al espíritu de la psicología humanista. El motivo de abandonar el término paciente viene dado por la connotación del vocablo, relacionado con la patología, lo cual implica una relación asimétrica en donde el enfermo busca la ayuda de un superior, el terapeuta o sanador. La contrapropuesta es que no existe tal cosa como la enfermedad mental, sino formas disfuncionales de vivir.

El solicitante de un servicio o proceso psicoterapéutico toma así el término cliente, ya que es una persona activa en la solución de su problema y, como parte de esa búsqueda activa, ha decidido iniciar este proceso psicoterapéutico. Dentro de la relación terapéutica, cliente y psicoterapeuta tienen por tanto el mismo “estatus”, de modo que el cliente es totalmente libre para dirigir por medio de la psicoterapia su propio camino de desarrollo personal.

El proceso terapéutico

Según Rogers, el cliente es el que lleva el peso de la terapia (auto-directividad) y no el terapeuta. Sin embargo, el terapeuta tiene que ofrecer al cliente una relación que se define por tres condiciones necesarias y suficientes para lograr el éxito de la misma. Las tres primeras características o condiciones son Empatía, Aceptación positiva incondicional y Autenticidad o Congruencia.1 Todo el proceso de la psicoterapia puede traducirse como la actitud del psicoterapeuta en una profunda creencia de respeto y aceptación del cliente y de sus propias capacidades para el cambio: de este modo, todo lo que se hace en la psicoterapia (si entendemos esta como una escuela o enfoque, de la que surgen técnicas o estrategias) es la instrumentalización de esa actitud. Desde el uso del silencio a la empatía, vienen a trasmitir este mensaje implícito.

Estas tres condiciones relacionales mencionadas son llamadas actitudes de base:

La aceptación y consideración incondicionalmente positiva de la persona en búsqueda de ayuda. Se acepta sin condición alguna la manera en que ella está dispuesta a revelarse y demostrarse en la relación frente al terapeuta.

La empatía centrada en la persona sufriente. Es la capacidad del terapeuta de entrar en el mundo del cliente y de comprender con exactitud sus vivencias como si el terapeuta fuese el otro. Esta comprensión empática facilita la concientización, favorece el acompañamiento terapéutico y promueve el desarrollo personal.

La autenticidad del terapeuta permite a menudo un diálogo sincero y constructivo directo entre el terapeuta y el cliente. El terapeuta sigue siendo un experto, pero él se comunica también como ser humano al servicio del cliente sufriente.

La relación centrada en el cliente se define además por un mínimo de contacto establecido entre el cliente y el terapeuta (4), el cliente debe estar en un estado de incongruencia (5) y por último, el cliente debe, de una manera u otra, darse cuenta de la presencia del terapeuta y de la relación ofrecida (lo que, a veces, no ocurre, por ejemplo en caso de una psicosis aguda).

Una relación definida por las actitudes de base genera una multitud de interacciones terapéuticas cada vez más adaptadas a la relación con el cliente, a su persona y situación particular, favoreciendo la capacidad natural e inherente en cada persona de poder desarrollarse de manera constructiva (tendencia natural de cada persona a su auto-actualización, es decir a desarrollarse y madurar).

Filosofía y ética

En un sentido filosófico, los terapeutas centrados en la persona consideran el ser humano como una persona que, durante su vida entera, vive en una interdependencia entre sus necesidades de autonomía y sus necesidades de estar relacionado con los demás y con la sociedad. Las dos necesidades son existenciales. Uno de los objetivos de la terapia centrada en la persona es ayudar al paciente a encontrar su equilibrio en esta interdependencia y de desarrollar en ella su pleno funcionamiento social y psíquico (“fully functioning person”).

Así, incluso en su propia “Psicoterapia centrada en el cliente” hace constantes referencias a la psicología Gestalt, o a la gestalt de la personalidad del cliente (el sí-mismo). En la psicología gestalt se analiza profundamente la interacción persona-sociedad, de modo que las personas vivimos inmersas en la “experiencia”; esta es el constante flujo experiencial donde todos los seres humanos interaccionamos. Desde la psicología Gestalt, el problema de la disfuncionalidad o psicopatología se entiende como una falta de ajuste: la solución consiste en buscar un “ajuste creativo” al problema, que permita una funcionalidad de la persona en ese medio. Es decir, en cierto modo supone una despatologización más bien próxima al humanismo.

Psicología y desarrollo

El ser humano nace con un conocimiento intuitivo (inmediato) de sus necesidades organísmicas. A medida que se desarrolla, va empezando a construir un esquema de sí mismo con base a ese conocimiento. En los avatares de sus relaciones con el mundo y los otros, puede recibir dos clases generales de retroalimentación: consideración positiva incondicional y consideración positiva condicional. En tanto recibe ésta última, el sujeto, quien tiene necesidad de aceptación, aprende a rechazar partes de su sí mismo que los demás desaprueban, con lo cual pierde parte de su proceso de satisfacción de esas necesidades que ya no reconoce de sí. La tesis central e hipótesis de trabajo terapéutico, es que al dar consideración positiva incondicional, entre otras “condiciones suficientes para el cambio terapéutico”, el cliente podrá recuperar su funcionamiento organísmico óptimo.

Constantemente, Rogers en su obra “Psicoterapia Centrada en el Cliente”, enfatiza que las emociones, en muchos casos disfuncionales, se manifiestan visceral o fisiológicamente, pero que estas expresiones emocionales no han sido representadas (o simbolizadas según sus propias palabras) adecuadamente en la consciencia, ya que su representación podría suponer un peligro para la propia percepción que se tiene de sí (sí-mismo) y peligrar con ello la propia autoestima. A través de esta psicoterapia el cliente toma conciencia de tal expresión fisiológica y puede representarla e integrarla en el conjunto de sus percepciones sobre sí mismo y el mundo.

El proceso de convertirse en persona

Rogers describe el proceso que viven las personas que ingresan a terapia y describe siete etapas.

Fijeza: es el estado que comúnmente es descrito como neurótico.

Vivir la experiencia de ser plenamente aceptado: al inicio de la relación terapéutica, el primer cambio que vive la persona es entrar en un ambiente que no le condiciona, lo que convierte en innecesarios los patrones de comportamiento que ha desarrollado para enfrentar al mundo hostil y condicionante en que se desenvuelve cotidianamente.

Desarrollo y flujo de la expresión simbólica: la persona en proceso comienza a desarrollar una expresión verbal más allá de los lugares comunes y que le permita expresarse con más propiedad conforme a su vivencia.

Flexibilización de los constructos y flujo de los sentimientos: se comienzan a cuestionar los valores y creencias que han llevado a la persona a un estado de permanente insatisfacción, y se permite ver las cosas de forma distinta. Además, en esta etapa se advierte una mayor libertad para expresar los sentimientos.

Flujo organísmico: la estructura personal del cliente manifiesta una mayor relajación, los sentimientos son expresados con mayor libertad, las creencias son libremente cuestionadas y hay una necesidad por explorar nuevas formas de comportamiento.

Inicio de la experienciación plena: es la fase de la terapia en que las personas llegan al “punto de no retorno”, donde es posible que abandonen el proceso terapéutico y no experimenten retrocesos dado que toman conciencia de que son ellas las responsables de su viviencia y experiencia.

Fluidez: es la descripción de una persona que funciona plenamente.

Referencias

↑ Rogers, Carl (1993 (8ª reimpresión)). El proceso de convertirse en persona. Barcelona: Paidós. pp. 44. ISBN 978-84-7509-057-3.

Bibliografía

Rogers, Carl (2000). El proceso de convertirse en persona: mi técnica terapéutica. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. ISBN 84-493-0993-X.

– (1997). Psicoterapia centrada en el cliente. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. ISBN 978-84-7509-094-8.

8 Respuestas to “Psicología Humanista, Análisis Transaccional, Counseling, Psicoterapia centrada en el Cliente.”

  1. gabriel Trujillo says:

    De quien es este articulo, es necesario saberlo por que seria fraude, me gustaria que mostaran el nombre el autor.

  2. Ángel Arcos says:

    Estimados:

    Los felicito sinceramente por vuestro gran esfuerzo. Es una síntesis muy útil para hacerse una idea global y poder explicarlas, a su vez, a otros. Se agradece el gesto y, además, las referencias.

  3. te pido permiso para usarlo como ficha de catedra, es un resumen claro y completo como material de clase.

  4. Gracias por el articulo, solo añadir que el apellido correcto de Celedonio es Castanedo.

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